| El director de la
Escuela San Vicente de Isla Alta,
Emboscada, cerca de la huerta.
En una entrevista, el director de
la institución, Ambrosio Pedrozo
Caballero, cuenta que los chicos están
listos para continuar con el aprendizaje
y que la ayuda de las empresas privadas
es fundamental para impulsar la tarea
educativa.
–¿Cuál es la situación
actual de la escuela?
–Yo como director de la institución
digo que está funcionando bien,
no excelentemente, pero funciona.
–¿Mejoró mucho
respecto al año pasado?
–Mejoró
en cuanto a la comida, que tenemos
doble escolaridad. Ahora tenemos una
sala de informática con Internet,
los chicos están mejorando
en su capacidad intelectual, nos damos
cuenta de que la doble escolaridad
favorece al desenvolvimiento, al conocimiento.
Lo que poco a poco
a veces el quebranto con los padres
es que llega el día y no hay
qué comer, y a veces hay que
hacer malabarismos, pero gracias a
Dios tenemos y los chicos comen mejor
que en su casa, porque se come muy
bien, muchas verduras por sobre todo.
–¿Son
verduras propias?
El comedor de los estudiantes.
Unos 160 chicos de doble escolaridad
se alimentan a diario en este lugar,
con las verduras de su propio huerto.
–Sí, verduras
propias, ecológicas. Los alumnos
producen su verdura y eso hasta les
motiva a comer, porque le decís
“vos producís, vos tenés
qué comer”. En su casa
lo que comen es cebolla, tomates a
veces, le ponen conserva y ya está,
pero acá no, todas las verduras
se producen.
–¿Qué
efectos produjo entre los alumnos
la habilitación de la sala
con computadoras que hizo la empresa
Núcleo?
–Nosotros creemos
que fue muy positivo, grandioso, ya
que los alumnos, los profesores mismos,
cuando estamos de recreo tomando tereré,
hablando; vemos la necesidad que tenemos
porque muchas veces los alumnos nos
pasan por encima. Saben mucho más
que los profesores, entonces estamos
obligados a capacitarnos nosotros
también con ellos en el campo
de la informática.
–¿Tienen
profesores que puedan capacitar en
la materia?
–Nosotros en
la Escuela San Vicente tenemos dos
profesores de informática que
son profesionales en la materia, tienen
título, pero seguramente muchas
escuelas no van a tener esa oportunidad.
–¿Qué
le sugeriría al MEC para entrenar
en este sentido a los docentes?
–Recomendaría
que se vea una persona que tenga conocimiento
mínimo de informática
para cada escuela y que se encargue
de capacitar al profesor de guaraní,
de castellano, porque todos necesitan
conocer del tema.
–¿Cuántos
profesores tiene en total la escuela?
–La escuela tiene
28 profesores desde preescolar hasta
el tercer año del nivel medio.
–¿Cuántos
de ellos dominan informática?
–Creo que cuatro.
Ambrosio Pedrozo Caballero
–¿Y los
otros 24 demuestran interés
por capacitarse en informática?
–Creo que sí,
porque ellos mismos ven la necesidad,
ya que por ejemplo, hablando de la
Segunda Guerra Mundial, el alumno
sabe cosas que el profesor no, ya
que las vio en Internet.
–¿Es muy
importante Internet para su escuela?
–Es fundamental,
inclusive puede ser más económico
para el MEC, porque comprar un libro
cuesta mucho, para todos los alumnos,
cuesta millones. Entonces, Internet
te ayuda a encontrar más. Los
libros resultan obsoletos.
–¿Considera
que la acción de la empresa
Núcleo, de donar la sala de
informática, podría
ser sugerida a todas las empresas
del país, que se ocupen de
las escuelas cercanas a sus industrias,
a sus estancias, que hagan lo mismo?
–Es demasiado
importante lo que se hizo, incluso,
creo que la única forma de
que todas las escuelas del país
tengan sala de informática
es con la ayuda de las empresas privadas.
Por experiencia propia, estamos muy
agradecidos porque es una oportunidad
valiosísima, y creo que sería
demasiado importante para las escuelas
que están más lejos
aún. Antes decía a los
chicos “vamos a aprender por
lo menos a prender y apagar la computadora”.
Eso ya era importante. Ahora los chicos,
vuelan. Es impresionante lo que aprenden.
Ojalá que las escuelas tengan
esta oportunidad y que más
empresas se preocupen por este tema.
En total tenemos 15 computadoras,
10 con Internet donadas por Núcleo
y otras cinco sin Internet donadas
por la Embajada de Taiwán.
Entonces las que no tienen Internet
las utilizamos para los principiantes,
y las que tienen, las utilizan quienes
ya manejan medianamente la computadora.
Porque hay chicos que todavía
no saben qué son las computadoras,
estos vienen de 7 a 8 escuelas de
los alrededores.
–¿Cuáles
son las escuelas de esta zona que
no tienen computadoras?
–Están
Cristo Rey, San Luis Gonzaga, San
Francisco Solano, Barrail, Señora
de la Paz, Leguizamón, estas
son de Emboscada e inclusive las escuelas
del pueblo Nueva Colombia tampoco
tienen computadoras. Son muchísimas.
–¿Usted
estuvo en la convocatoria del MEC
en el Sol de América? ¿Qué
le pareció?
–Sí, estuve.
Ojalá que tenga resultados
positivos, creo que muchas cosas no
se hacen. Se habló de proyectos
por la patria, que espero se cumplan,
porque realmente queremos mucho al
país. En cuanto al plan que
propuso, de lectura, donde dijo que
tendremos una hora diaria dedicada
a la lectura dejando de lado materias
como matemáticas, dijo que
nos encerrábamos mucho en nuestro
programa, donde dice que comunicación
tiene 45 minutos, pero comunicación
no es solo lectura.
–¿Qué
más entra en comunicación?
–Aparte de la
lectura, también gramática,
reglas de ortografía, lectura
interpretativa. De lo que te puedo
hablar es de la solidaridad, porque
en San Vicente Ferrer estamos trabajando
mucho, imagínese, son 160 niños,
a los que mucha veces cuesta hacer
comer sin el apoyo de ninguna institución,
donde los profesores y alumnos plantan.
Cuando falta, los profesores, los
padres ponen de su bolsillo para comprar
los productos para dar de comer a
160 chicos. Entonces creo que habla
mucho de los valores.
En la hora de siesta
hablamos del país, enseñamos
oficios como coser, arreglar una camisa,
hablamos de religión. Creemos
que a los programas que ellos presentaron,
ya nos adelantamos. Respecto al Himno
Nacional, ya no se cantaba por misma
recomendación de ellos. El
MEC antes nos recomendaba cantar una
o dos veces a la semana solamente,
porque ellos creían que era
una pérdida, que los alumnos
tendrían que entrar en clase
y todo eso llevaba 10 minutos. Principalmente
el problema para cantar se da con
los alumnos de 7º grado a nivel
medio.
–¿Hay
planilleros en su escuela?
–En la Escuela
San Vicente Ferrer, gracias a Dios,
ahora terminó. Cuando vine
hace 17 años a trabajar he
encontrado planilleros.
–¿Qué
le parecieron las declaraciones del
presidente Lugo y del vicepresidente
Franco, quienes dijeron que ya no
habrá presiones políticas
a los docentes dentro de las escuelas?
–Excelente. Esperemos
que cumplan. Hace 17 años que
trabajo en esta escuela y 16 años
como director y desde aquella época
a esta parte nunca recibí presión,
pero porque yo no permití.
Porque yo decía, “che
ndaha’éi’ político,
che amba’apóta (yo no
soy político, yo voy a trabajar).
Por eso al principio recibí
un poco de presión; ahora ya
no.
–¿Se siente
usted libre ahora para poner su máximo
empeño y capacidad personal
al servicio de la educación?
–Yo siempre voy
a poner todo mi empeño, sea
quien fuere el Presidente de la República.
Yo tengo toda la esperanza del mundo
de que tendremos la libertad de hacer
lo que nosotros creamos mejor.
Usted decía
presión de los políticos,
yo dije que no, pero hablando así,
a veces se siente. Le voy a contar
una anécdota: al llegar la
gente a la compañía
preguntaba quién era el director
de la escuela, cómo trabajaba.
Yo he trabajado mucho por la comunidad,
por la institución, fui presidente
del club Sport Colombia, de la Junta
de Saneamiento, de la Comisión
de Festejos de esta iglesia San Vicente
Ferrer y trabajaba mucho. Después
vino más gente a la que apoyé.
Uno era presidente de la Junta, otro
del club, pero yo siempre estaba a
su lado. Y en un momento dado vino
la política. Raúl Peña
(intendente de Emboscada, del PLRA)
era candidato, yo era amigo, trabajaba
mucho con él, una persona que
conoce a su comunidad y trabaja por
ella. Yo estaba con él, por
la amistad que nos une y porque me
gusta cómo trabaja. Entonces,
los colorados decían este “es
un liberal tuja, un opositor tuja”.
Me pintaban así porque no iba
con el Partido Colorado ni el Partido
Liberal, solamente iba al trabajo.
Entonces hubo una asamblea y vinieron
a agarrar la Junta y acá se
trabajaba como comisión vecinal,
no como partido político. Solamente
un error tuvimos: compramos una gaseosa
de un almacén que no emite
factura legal.
Ellos se agarraban de ese tema para
decir ‘fulano robó’.
Pero la intención no era robar,
solamente era ponernos mal frente
a la gente. Entonces yo me callé.
Y ya no trabajé mucho por la
comunidad, porque no quiero que nadie
me pinte de mal político. Si
hice mal mi trabajo, genial, que me
echen. Pero si por no ser colorado,
no trabajar en política por
sus intereses, me pintan de eso, entonces
me callo nomás.
–¿Usted
tiene afiliación política?
–Soy del
Partido Colorado, me afilié
cuando vine acá, hace 17 años.
Mis padres y hermanos son todos liberales.
Yo empecé a trabajar y el gobierno
era colorado y se hizo casa por casa
la afiliación. Realmente espero
que seamos libres con este gobierno,
porque en la época de la dictadura
sufrí mucho, no yendo a Abraham
Cue ni viniendo acá a Emboscada,
solo porque yo veía la presión
que sentían mi mamá,
mi papá. Cuando eso, Mons.
Bogarín Argaña, de San
Juan Bautista, les daba a los pobres
leche y un día unos cuantos
tíos nos dijeron “ohopaitéta
preso peê peme’êakue
la leche”. Yo me levantaba a
las 12, a la una de la madrugada para
enterrar la lata donde estaba la leche
para que no se encuentre y papá
y mamá miraban desde la pieza
en la oscuridad.
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